El 19 de julio de 1980, Moscú, entonces capital de Unión
Soviética, le dio luz a los XXII Juegos Olímpicos de la Era Moderna. Un boicot
occidental por la invasión de este país a Afganistan, no impidió la realización
de la Olimpiada, y un total de 4,353 atletas de 81 naciones se dieron cita en la
magna reunión mundial.
Fué la capital moscovita, además, sede de la despedida del séptimo presidente
del COI, Lord Killanin, y el estreno en ese puesto, de quien pronto no tardaría
en convertirse en uno de los hombres más singulares al frente de los designios
del deporte universal, el español Juan Antonio Samaranch, quien había sido hasta
entonces el embajador de su nación en esa ciudad.
En los meses previos a la apertura corrían muchos rumores en cuanto a la
celebración de los Juegos, y fué precisamente Killani, quien se encargó tras un
recorrido por la sede olímpica, de aclararlo. Dijo en aquel momento: "No tengo
dudas de que la Unión Soviética cumplirá sus compromisos con la celebración de
los Juegos. Hay que señalar el progreso alcanzado en la planificación y
construcción de las arenas olímpicas y el trabajo que el Comité Organizador
realizó en los demás problemas de los preparativos. Parto de Moscú convencido de
que todo marcha bien y será terminado en el plazo, cosas que no pude declarar
después de mis visitas a Montreal".
El boxeador cubano Teófilo Stevenson entra en la historia como el único que ha
podido conseguir tres títulos olímpicos en la división superpesada. Con
anterioridad, el húngaro Lazlo Papp se había despedido de los cuadriláteros
olímpicos con tres diademas, pero en distintas categorías de peso. Stevenson
completó la terna al vencer al soviético Piort Zaev por decisión de los jueces.
Momento después de ceñirse la ansiada corona corrió a buscar a quien los subió
por primera vez a un ring en Juegos de este tipo, en Munich-1972. En el centro
del ring, le levantó la mano a su maestro soviético Andrei Chernovenko.
Otra historia cubana estremeció a Moscú, cuando una lesión en la columna de la
jabalinista María C. Colón le impedía presentarse a la prueba. Su fuérte
carácter y su ímpetu, obligaron al doctor y al fisioterapeuta, a aplicarle
tratamiento en el mismo estadio, y le recomendaron hacer el mayor esfuérzo desde
el primer disparo, pues no había seguridad de que pudiera seguir lanzando. Así
lo hizo y los 68.40, récord olímpico, fuéron inalcanzables para sus oponentes.
La muchacha de Guantánamo se convertía así en la primera campeona olímpica de
Latinoamérica.
Como novedad, 550 participantes cumplieron años durante los Juegos, y 450 de
ellos fuéron hombres. Varios fuéron los gemelos que intervinieron en la lides
moscovitas. Bernd y Jorg Landvoigt, de la RDA se hicieron en remo, en la
especialidad de dos remos largos sin timonel, modalidad en la que otra pareja
gemelar, Nikolai y Yuri Pimenov, de la Unión Soviética, entró en segunda
posición. También en remo actuaron los jimaguas polacos Marniz y Henryk
Trzcinski, y los suizos Peter y Roland Srocker. También gemelos campeones fuéron
los campeones de lucha libre soviéticos Anatoli y Serguei Beloglázov en 52 y 59
kilogramos.
Varios son los deportistas que se despiden en esta justa olímpica. La estrella
polaca Irena Szewinska se va sin medallas de Moscú en última incursión bajo los
cinco aros. El triplista soviético tres veces laureado con el oro de estas
justas, dice adiós tras su meritorio segundo lugar, y Tatiana Kazankina gana los
1 500 para hacer feliz su epílogo. El moscovita Vitali Smirnov no podía imaginar
que esos serían últimos Juegos, pues él, ganador dorado en Moscú y sin dudas el
mejor floretista del mundo, falleció en 1982, a causa de un accidente en las
pistas del campeonato mundial de ese año, cuando un florete partido atravesó su
máscara.
Entre las notas destacadas, sobresale la del alemán Walter Cierpinski, quien
igualó el récord del etiope Abebe Bikila sumando su segundo título olímpico
consecutivo en la prueba de maratón.
Los británicos Sebastián Coe y Steve Ovett llegarón a Moscú siendo los
plusmarquistas mundiales de las pruebas de 800 y 1500 respectivamente, pero en
la pista del estadio Lenín, se cambiaron los papeles: Coe ganó los 1500 y fué
segundo en 800. Ovett ganó los 800 y quedó tercero en 1500.
Las dos única pruebas que fuéron a parar al continente africano fuéronlos 5.000
y 10.000 metros, ganadas por el etiope Mirus.Yifter, quien fué el más veterano
de todos los atletas participantes con 36 años.
Alexander Ditiatin fué el gran ganador del concurso individual en la gimnasia.
Además, consiguió otras dos medallas de oro (por equipos y anillas), cuatro de
plata (paralelas, potro con arcos, saltos y barra fija) y una bronce en suelo,
en total ocho medallas.
Brilló uno de los más míticos nadadores de la historia, el soviético Vladimir
Salnikov, quien venció en los 400 y 1 500 libres y en relevo 4 por 200. El "Zar"
como lo apodaron fué el primer hombre que bajó de 15 minutos en los 1500 metros.