Esta conferencia como siempre es para todos; sin embargo
desearía hoy que tuviera como máximos lectores a los entrenadores y boxeadores;
la dupla directa más importante en el boxeo, ya sea amateur como profesional, en
lo que respecta a la competición.
Han ocurrido algunos casos lamentables de lesiones
irreversibles, incluso de muertes en los últimos tiempos recientes y me atrevo a
señalar categóricamente que las autoridades boxísticas, (promotores, managers y
comisiones) no tienen ninguna responsabilidad y soy testigo de las exigencias
que se hacen cumplir para que un boxeador vaya a una pelea en perfectas
condiciones y eso es avalado por pruebas médicas que se realizan
obligatoriamente antes de cada combate. Sin embargo, a veces por el afán
de ganar dinero y/o por el afán de competir, algunos entrenadores en
contubernio con boxeadores inescrupulosamente caen en el "delito deportivo" de
rebajar de peso sin ningún cuidado para la salud de los principales
protagonistas en el boxeo: los boxeadores.
No tengo pruebas que digan que la rebajada de pesos
en el boxeo es la causa principal de los problemas vinculados a las muertes y
lesiones irreversibles en el boxeo; para eso estamos haciendo un trabajo
detallado, para darlo a la luz más adelante; pero por ahora quiero que todos,
especialmente entrenadores y boxeadores lean esta conferencia
DOPING: SI SE USAN DIURÉTICOS
EN EL BOXEO, USTED ESTÁ COMETIENDO UN CRIMEN
LOS DIURÉTICOS
Los diuréticos son drogas cuyo efecto sobre el organismo -concretamente
sobre el riñon- es aumentar la excresión de orina. Esto lo consiguen en
general aumentando la eliminación renal de cloruro de sódio, al que sigue
pasivamente, por un mecanismo osmótico, el agua. En fin, el resultado de la
acción de estos fármacos es incrementar la pérdida renal de sal y agua,
produciendo un aumento de volúmen de orina, con la consiguiente pérdida de peso.
Es importante tener en cuenta que la disminución de peso conseguida con la
ingesta de diuréticos es proporcional y dependientes de la depleción de cloruro
de sódio que los mismos inducen y que como efecto indirecto de esto se produce
una disminución de la tensión anterial. Otro dato a destacar es que, salvo
algunas excepciones que posteriormente comentaremos, producen una pérdida de
potasio de importantes cons ecuencias sobre la contracción de músculo cardíaco y
esquelético.
Existen varios tipos de diuréticos, agrupados en las
siguientes familias: diuréticos potentes (tipo Furosemida), tiazidas (tipo
Hidroclorotiazida), inhibidores de la Anhidrasa carbónica (tipo Acetazolamida),
mercuriales (tipo Mersalil) e inhibidores de la Aldosterona (tipo
Espironolactona).
Los de este último grupo no actúan directamente sobre la
función renal, pues basan su efecto diurético en inhibir la acción de la hormona
Aldosterona, cuya función es disminuir la excresión urinaria de sodio y agua, a
la vez que aumentan la pérdida de potasio. Estos diuréticos consiguen un efecto
de depleción de agua y sal sin inducir pérdida de potasio.
Estamos hablando de
unas drogas ampliamente utilizadas en la práctica médica, pero que a causa de
sus frecuentes efectos secundarios
, su uso debe ceñirse a sus
indicaciones terapéuticas. Estas, a grandes rasgos, pueden resumirse en las
siguientes:
-
Hipertensión arterial.
-
Insuficiencia cardíaca congestiva.
-
Edemas de origen cardíaco, renal y por obstrucción mecánica
periférica.
-
Edemas gravídicos.
-
Ascitis de la cirrosis hepática.
-
Hiperaldosteronismo secundario (inhibidores de la
Aldosterona)
-
Glaucoma (Acetazolamida)
EL
DOPAJE CON DIURETICOS
Estos fármacos se encuentran incluidos en la lista de
sustancias dopantes prohibidas elaboradas por la Comisión Médica del COI, y de
todas las federaciones deportivas profesionales. En esta lista se incluyen:
-Acetazolamida - Acido etacrínico - Amilorida -
Bendroflumetiazida - Benzitiazida- Bumetanida - Canrenona - Clormerodrina -
Clortalidona - Diclorfenamida - Espironolactona - Furosemida - Hidroclorotiazida
- Mersalil - Triamtereno - Sustancias similares.
La inclusión de los diuréticos como sustancias prohibidas
fué condicionada al haber sido utilizados con una finalidad clara de causar
fraude en competiciones deportivas. Nos referimos concretamente al uso de los
diuréticos en los deportes en que se establecen categorías por pesos(el boxeo es
uno de ellos) para lograr una disminución artificial del mismo y así lograr
competir en categorías de pesos inferiores y por otro lado a su uso, con la
intención de impedir la detección de otras sustancias dopantes en los controles
de orina, reduciendo la concentración de las mismas en las muestras al conseguir
la producción de una cantidad elevada de orina.
En las estadísticas ofrecidas por los laboratorios de
control de dopaje de todo el mundo, los diuréticos representan tan solo el 1 %
de los positivos.
EFECTOS SECUNDARIOS
Nos encontramos ante unos fármacos capaces de producir
diversos tipos de efectos secundarios, algunos de los cuales pueden tener
importantes consecuencias de ocurrir en una persona sometida al ejercicio físico
intenso(para obtener resultados en el boxeo contemporaneo,el entrenamiento tiene
que ser intenso). Tales efectos adversos, con diferente manifestación en los
distintos grupos de diuréticos, pueden resumirse como sigue:
-
Alteraciones hidroelectrolíticas: son los más frecuentes e
importantes efectos secundarios. Incluyen deshidratación, disminución del
sodio, potasio y magnesio sanguíneos, así como alcalosis (aumento del pH
sanguíneo) por pérdida de ión cloruro.
-
Alteración de las células sanguíneas, con disminución de
glóbulos blancos (incluso graves estados de agranulocitosis dependiendo de la
susceptibilidad individual) y de plaquetas.
-
Alteraciones gastrointestinales, tales como náuseas,
vómitos y diarrea.
-
Aumento de la glucosa sanguínea, con disminución de su
utilización por las células.
-
Aumento de ácido úrico, pudiendo originar cuadros agudos de
gota.
-
Aumento de las lipoproteínas sanguíneas, con incidencia en
el riesgo de arterioesclerosis.
-
Reacciones de tipo alérgico, como urticaria y fiebre.
-
Sordera transitoria (diuréticos potentes)
-
Ginecomastia, impotencia y amenorrea (inhibidores de la
aldosterona)
-
Mercurialismo (diuréticos mercuriales tipo Mersalil),
causante de un cuadro grave de vómitos, diarrea y alteraciones renales, que
pueden conducir al fracaso renal agudo, e incluso muerte súbita por
fibrilación ventricular , caso de utilizarse por vía intravenosa. Este tipo de
diuréticos no se utilizan actualmente en medicina.
De todos los efectos adversos descriptos, son de especial
importancia, en el caso concreto de ser utilizados los diuréticos por una
persona que va a someterse a una competición deportiva, aquellos referentes a
los trastornos hidroelectrolíticos. El caos concreto de la pérdida de potasio
origina debilidad muscular y calambres, mareos e incluso trastornos del ritmo
cardíaco, pudiendo originar, caso de sumarse una alcalosis hipoclotémica, un
estado de tetania.
A partir de ciertos límites de pérdida de agua disminuye
el rendimiento físico en cualquier persona: una pérdida del 3 al 4% del peso de
un sujeto, causada por pérdida de agua y sales, origina una disminución de su
rendimiento físico de un 10 a un 15%. Sin embargo, los efectos de la
deshidratación sobre la capacidad de esfuerzo aeróbico, son tema de discusión.
Para algunos autores, la deshidratación sería la causa de una disminución en el
consumo máximo de oxígeno y en la capacidad de esfuerzo aeróbico, pero para
otros estos parámetros no se verían afectados; pero si lo estaría el tiempo
durante el que se puede tolerar una carga de trabajo máxima (tolerancia al
ejercicio prolongado) en general podemos aceptar que hay una disminución gradual
del rendimiento físico en relación con el grado de deshidratación.
En caso de grandes pérdidas de agua y sal se establece un
cuadro de deshidratación de llamado tipo extracelular, caracterizado por
hipotensión, taquicardia, mal riego sanguíneo periférico y fracaso renal, que en
estados avanzados puede conducir a un estado de coma y a la muerte. Este cuadro
clínico es más fácil que se instaure en una persona que haga un ejercicio físico
intenso, al sumarse en este caso la pérdida de agua y sales por la intensa
sudoración.
En suma, podemos afirmar que la concordancia de la toma de
diuréticos con el ejercicio físico, además de ser una práctica desleal contraria
al principio del «juego limpio», supone un contrasentido fisiológico con graves
riesgos para la salud.
Cortesía de RQBOXINGINSTITUTE
10-20-2007