En una sensacional pelea en la que ambos peleadores inyectaron
nueva vida al boxeo profesional, el sábado pasado en el
Boardwalk Hall en Atlantic City, el invicto peso mediano Kelly
Pavlik (32-0, 29 KOs) se anotó una increible y dramática
victoria por knockout en el séptimo asalto sobre el hasta
entonces invicto campeón WBC/WBO de las 160 libras Jermain
Taylor, para coronarse como nuevo monarca.
El combate no defraudó a nadie, ya que
sobre el ring, la acción resultó una verdadera batalla campal
en la que ambos peleadores salieron en busca de la victoria y
no tomar prisioneros. El primer round fue violento; y en el
segundo, Taylor se tiró a fondo como un verdadero campeón y
con tremendo barraje de ambas manos puso en la lona al retador,
seriamente lastimado. Increiblemente Pavlik- no sabe cómo-
sobrevivió el asalto, y en el siguiente capítulo, él fue el
agresor.
A partir del cuarto asalto, ambos
peleadores recurrieron a lo mejor de sus respectivos arsenales;
llevando Taylor, siempre la mejor parte con mejor técnica y
buena puntería. Por su parte Pavlik usó con efectividad su jab
de izquierda y derechas cruzadas. Pero, en el séptimo asalto,
Pavlik lanzó un fuerte ataque y llevó a Taylor hasta su propia
esquina, donde lo conectó con un brutal derechazo a la quijada
seguido de un potente uppercut de izquierda que lo dejaron
indefenso contra las cuerdas, donde finalizó la acción con
violenta andanada de ambas manos. Taylor se derrumbó en la
lona, y el referee Steve Smoger decretó el knockout a los 2:14
del round.
"Yo estaba lastimado [en el segundo round]
y sacudido muy mal, pero me dije a mi mismo, no puedo rajarme,
tengo que seguir aquí," dijo Pavlik.